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  1. Tribu Opina/

¡Ave César! Los que vamos a morir te saludamos

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En nuestro país, ser un luchador social representa una cuasi-sentencia de muerte.

Todo aquel que ose confrontar el statu quo del gran capital enfrenta una serie de presiones crecientes conforme su reclamo comienza a lastimar alguno de sus enormes tentáculos.

No importa el tema en cuestión: sea ecológico, social, político o de seguridad.
Al final de todos ellos, siempre se encuentra el gran capital con alguno de sus macabros representantes.


Hay una enorme lista de activistas ejecutados; el último de ellos, Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán.
Pero antes de él, hubo decenas.

A Manzo no solo lo silenciaron las balas; lo ultimó el mensaje más atroz, ese que muy pocos vieron: un menor de edad, adicto, sin identidad, enviado al matadero por unos cuantos pesos.

No fue una coincidencia:

El mensajero era también el mensaje.


¿Por qué “mensaje”?
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Porque como él hay cientos de miles de jóvenes que, ante la coyuntura político-económica global, se sienten arrumbados a un futuro sin salida.

Y por ello, muchos están dispuestos a convertirse en “pollitos de colores”, como los apodan los soldados:
pollitos de colores porque solo duran vivos una semana.


Hoy, el gran capital —camuflado en un movimiento de “jóvenes”— pretende mandar al matadero a esos pollitos de colores contra un movimiento que, a tumbos, busca una transformación nacional que afecta sus enormes intereses saqueadores.


¿Qué nos queda?
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¿Qué nos queda a quienes queremos participar y buscar un presente y un futuro más justos en todos los temas que envuelven nuestra realidad?

¿Metemos la cabeza bajo la tierra como avestruces, nos fundimos en el scroll infinito de TikTok,
o nos organizamos más y de manera diferente?


#CorazónPlayense te pregunta:
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¿Tú qué opinas? 💬

Autor
Miguel Ángel Fernández Rodríguez
Nació en la Ciudad de México el 12 de diciembre de 1969 y es Caribeño desde 1977, libre pensador y marxista. Viene de una familia de campesinos por parte de su madre y de las artes gráficas por parte del padre. Esa fusión despertó de forma inata el interés en los temas sociales, el arte, la ecología y los derechos humanos. Autodidacta, emprendedor, dueño de su propio negocio desde hace 35 años, es padre de dos hijos, 4 perros 3 gatos y 200 palomas libres. Ha participado en diferentes grupos que luchan por el derecho a un mejor futuro con justicia social y respeto ecológico centrado en el humanismo.